Agricultura de precisión, una forma de renovar la agricultura

La agricultura es uno de los sectores que más favorece a la sostenibilidad económica de la región y el país, tan sólo en el Valle del Cauca el año pasado tuvo un crecimiento del 7.6% comparado al 2014.

En un sector tan influyente en la economía es clave potenciar la inversión para mejorar los procesos, la productividad, los costos y la afectación al medio ambiente, para hacer esto posible la agricultura está evolucionando con la implementación de herramientas tecnológicas que cada día aumentan su oferta con dispositivos y equipos cada vez más precisos.

Es por ello que el nivel de conocimiento de cualquier empresa debe contar con personal idóneo y capacitado que se mantenga actualizado con las últimas tendencias y modelos que se implementan en pro de dichos procesos.

Esta necesidad del sector agrícola ha hecho que en la última década cobre una significativa relevancia la Agricultura de Precisión, un modelo gerencial innovador que permite sacar provecho a la heterogeneidad del suelo, a la variabilidad de las producciones y a la falta de control y seguimiento de algunas labores de campo, mediante el uso de tecnologías de Sistemas de Posicionamiento Global (GPS), sensores, equipos, satélites e imágenes aéreas junto con Sistemas de Información Geográfico (SIG), metodologías especializadas que permiten estimar, evaluar y entender dichas variaciones.

Este modelo es utilizado mediante diversas técnicas en cualquier tarea que forme parte de las operaciones necesarias para el establecimiento y desarrollo de un cultivo y se realiza precisamente para evaluar con mayor precisión los factores que son susceptibles de controlar y mejorar en función de la variabilidad espacial, por ejemplo: profundidad de roturación, dosis de fertilizantes etc.

Los ajustes y las validaciones a la hora de elegir la herramienta a implementar debe que ser realizada por personal especializado, ya que a la tecnología hay que sacarle el mejor provecho y no arrumar estos equipos e implementos en las bodegas de las agroindustrias o fincas con el pretexto de decir “la tecnología no sirve”, cuando en la mayoría de los casos esta situación está supeditada a la falta de capacitación, mantenimiento y decisión de adoptarla.

Un ejemplo de lo anterior es cuando se encuentran escenarios donde se practica el ensayo y error sin partir de datos medibles, o “el yo creo” o “el a mí me parece” que finalmente resultan apreciaciones cualitativas sin cifras que lo verifiquen, para evitar estas situaciones que conllevan a pérdidas de la inversión, la Agricultura de Precisión permite utilizar la herramienta de mapeo de la producción.

Esta consiste en inferir factores que afectan en mayor o menor grado el resultado final en una ubicación específica, dado que este depende de las condiciones del suelo, el material genético, la oferta hídrica, el clima y el manejo del cultivo.  Dicha inferencia viene acompañada de los mapas de variabilidad de las condiciones del suelo y las bitácoras de manejo de los lotes productivos.

Es por esto y otros grandes beneficios que la Agricultura de Precisión es una vía cada vez más utilizada, porque permite optimizar los rendimientos, administrar mejor los costos de producción y mitigar el impacto al medio ambiente, de esta manera potencializa los procesos y productos del sector agrícola.

Ejemplo real de un mapeo de producción:

En lotes de caña de azúcar se evidenciaron tendencias marcadas en sus productividad (ton/ha), con un cultivo de séptimo corte en la variedad CC-8592, la variabilidad de la productividad pasó de 10,17ton a 9,34ton de desviación estándar, indicando mayor homogeneidad en la producción, lo cual es positivo como resultado de la gestión del cultivo, la aplicación de  fertilizantes en tasa variada utilizó una recomendación de nutrientes en función los contenidos de arcillas, la materia orgánica, la productividad in situ y el número de cortes.

Además se realizaron labores de roturación un primer pase después de la cosecha y otro antes del abono, también se mejoró la población (tallos por metro lineal) en las zonas que el mapa de productividad marcó con baja productividad y donde se verifico se debía a este factor. El circulo superior presentó un área de baja productividad donde el incremento fue de 32ton, esto se debió a la construcción de una acequia de drenaje, la dosis variable en esta parte fue de 156kg/ha de nitrógeno, el incremento de tonelaje por hectárea fue de 116 a 141, la dosis anterior en aplicación constante (misma dosis) fue de 184kg/ha nitrógeno. En los dos últimos tablones inferiores se tuvo un incremento de 127 a 142 toneladas por hectárea, a pesar de que la desviación estándar se mantuvo en 7,6ton los máximos incrementaron de 143 a 152 y los mínimos pasaron de 93 a 96ton/ha.  La roturación doble y la recuperación de población acompañado de la tasa variada favorecieron estos resultados también.